te lo digo también desde mi propia historia
Yo también pensé que salir adelante era lo mismo que estar bien
Me casé a los 19 años,
fui mamá muy joven
y a los 31 estaba divorciada,
con dos hijos pequeños
y una vida que no iba a detenerse
para preguntarme cómo me sentía yo.
Aprendí a resolver,
a seguir
y a hacerme responsable.
Durante mucho tiempo eso fue exactamente
lo que necesitaba para salir adelante.
Pero después tuve que aprender otra cosa:
una vida puede estar funcionando
y tú puedes haberte quedado completamente fuera de ella.
Hoy soy psicóloga y coach de vida.
Y este programa reúne mi formación
con cosas que a mí me tomó años comprender:
amar no es cargarlo todo,
pedir apoyo no te quita valor
y cuidarte no debería requerir una emergencia.
Me habría gustado entenderlo antes. Por eso hoy quiero enseñártelo a ti.