Llegué a la maternidad a los 30 años sin saber literalmente nada sobre el tema.
De niña, me diagnosticaron una condición médica que hacía casi imposible que pudiera tener hijos. Crecí creyendo que nunca sería mamá, y por eso jamás aprendí sobre ese mundo.
Pero la vida tenía otros planes. Un día cualquiera, una cita médica cambió todo: estaba embarazada de 8 semanas.
No sabía si reír o llorar, pero decidí abrazar esta nueva etapa con todo mi corazón.
Ocho años después, volví a quedar embarazada, ya con 38 años. Dos hijos, dos etapas completamente diferentes y un gran aprendizaje: ser mamá no viene con manual.
Tuve que buscar ayuda, informarme, aprender desde cero y aceptar que pedir apoyo no me hacía menos, sino más fuerte.
Hoy, después de una década de maternidad, entiendo que ser una buena madre no significa olvidarte de ti, sino encontrar el equilibrio entre el amor por tus hijos y el amor propio.
Por eso creé este Pack Mamá Consciente, para acompañarte con herramientas reales y prácticas que te ayuden a sentirte mejor contigo misma, mientras disfrutas de tu maternidad con más energía, salud y armonía.